Guía práctica · Empresas y autónomos

Telefonía para empresas: qué necesita de verdad un negocio pequeño

Casi todo lo que se vende como «tarifa de empresa» es la misma fibra que tiene tu vecino, con otro nombre y sin el IVA puesto. Hay cuatro cosas por las que sí merece la pena pagar más, y unas cuantas por las que no. Te contamos cuáles son, con los derechos que tienes aunque factures.

Actualizado el 20 de agosto de 2026 · 8 minutos de lectura

El resumen, por si tienes prisa
  • Las tarifas de empresa se anuncian sin IVA y las de particular con IVA. Comparar una con otra es equivocarse en un 21 %.
  • Hay cuatro motivos reales para pagar una tarifa de empresa: IP fija, atención prioritaria, centralita y facturación a nombre del negocio. Si no necesitas ninguno, probablemente no la necesites.
  • Si eres autónomo o microempresa, sigues teniendo derecho a reclamar ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones.
  • Un corte de internet de más de 6 horas en horario diurno se te tiene que compensar en la factura, sin que lo pidas.
  • Para deducirte el móvil, lo que funciona de verdad es tener dos líneas.

Primero: ¿de verdad necesitas una tarifa de empresa?

Vamos a empezar por donde nadie empieza. En muchos negocios pequeños —una peluquería, un despacho de dos personas, una tienda de barrio— la fibra que se contrata como empresa es exactamente la misma que la de un hogar. Mismo cable, misma red, mismo router. Lo que cambia es el contrato, el precio y a quién se factura.

Eso no significa que la tarifa de empresa sea un timo. Significa que solo compensa si vas a usar lo que la diferencia. Si no, estás pagando por características que no vas a tocar.

Las cuatro cosas por las que sí merece la pena

1. IP fija

Es la más importante y la que menos se explica. Una IP fija es una dirección de internet que no cambia. La necesitas si:

Si nada de esto te suena, no la necesitas. Si te suena alguna, es motivo suficiente por sí sola.

2. Atención prioritaria cuando se cae

Aquí está la diferencia que de verdad se nota. Con una línea de hogar, una avería puede tardar días. Con una de empresa, los operadores suelen comprometer un tiempo de respuesta más corto y una cola de soporte distinta.

La pregunta que hay que hacer antes de firmar es concreta: ¿en cuántas horas se compromete a resolver una avería, y qué pasa si no lo cumple? Si la respuesta es vaga, ese compromiso no existe. Y para un negocio que cobra con datáfono, un día sin línea es un día sin caja.

3. Centralita virtual

Un número único que reparte las llamadas: extensiones, horarios, un mensaje cuando está cerrado, desvío al móvil fuera de horario. Para un negocio con dos o tres personas atendiendo teléfono, esto ahorra clientes perdidos. Para un autónomo que trabaja solo, casi nunca compensa: con un desvío del fijo al móvil basta.

4. La factura a nombre del negocio

Suena administrativo, pero es lo que te permite deducirte el gasto. Una factura a tu nombre personal no sirve igual. Y no, no hace falta ser sociedad: un autónomo puede contratar como empresa con su NIF.

Lo que casi nunca necesitas. La fibra dedicada —ancho de banda garantizado y simétrico, sin compartir con nadie— es un producto excelente y muy caro. Tiene sentido para una empresa que sube ficheros pesados todo el día, hace videollamadas críticas o aloja servidores propios. Para una tienda, un bar o una gestoría de tres personas, la fibra normal va sobrada. Si te la ofrecen, pregunta qué problema concreto te resuelve.

El truco de los precios sin IVA

Este es el error más caro y el más fácil de cometer. Las tarifas de particular se anuncian con IVA incluido y las de empresa sin IVA, porque así es como las factura el operador y como las mira un autónomo. Comparar los dos números directamente es equivocarse en un 21 %.

Una tarifa de empresa de 39 € «son» 47,19 € de desembolso mensual. Otra cosa es que ese IVA te lo puedas deducir después, pero al comparar hay que poner las dos ofertas en la misma unidad.

En nuestro comparador de telefonía las tarifas de empresa se muestran sin IVA y así lo indica cada tarjeta, precisamente para no mezclar. Hay 38 tarifas de empresa entre las diez compañías con las que trabajamos.

Los derechos que tienes aunque factures

Existe la idea de que, en cuanto contratas como empresa, te quedas sin protección y a merced del contrato. No es cierto del todo, y conviene saberlo:

Consejo práctico. Cuando se te caiga la línea, abre parte de avería y apunta la hora. Sin número de incidencia y sin hora, la compensación es muy difícil de reclamar después. Y guarda el correo o el SMS con el número de referencia.

La deducción fiscal, sin meter la pata

Aquí es donde más autónomos se equivocan, y donde más caro sale. La regla general del IRPF es la afectación exclusiva: para deducirte un gasto, el bien tiene que usarse solo para la actividad. Con una oficina o un local no hay discusión. Con el móvil, sí: Hacienda presume que también lo usas para lo personal, y si lo presume, tumba la deducción entera.

La forma que funciona es tener dos líneas: una a nombre del negocio y de uso profesional, otra personal. Es prácticamente la única manera de sostener que la línea profesional está afecta al 100 %. Y el criterio para deducir el IVA es el mismo que para el IRPF.

La fibra del local es distinta: si el local es exclusivamente del negocio, el gasto es deducible sin más discusión. El problema aparece cuando trabajas desde casa, donde entran en juego los metros afectos y otro cálculo.

Esto es información general. Cada situación tiene sus matices y tu asesor fiscal es quien tiene que decir la última palabra sobre tu caso concreto.

Qué contratar según el negocio que tengas

Si tienes…Lo que de verdad te hace falta
Autónomo que trabaja solo, sin local de cara al públicoFibra normal y una segunda línea móvil a nombre del negocio. Nada más. Céntrate en el precio y en no tener permanencia larga.
Tienda, bar o peluqueríaFibra estable, wifi separado para clientes y, si el datáfono es tu caja, un respaldo 4G/5G. Un corte de dos horas en hora punta cuesta más que el respaldo de un año.
Oficina de 3 a 10 personasCentralita virtual con extensiones y horarios, IP fija si hay acceso remoto, y un compromiso de reparación por escrito.
Negocio con teletrabajo o varias sedesIP fija sí o sí, VPN, y mirar tarifas multisede: suelen salir bastante mejor que contratar cada local por separado.

Las tres preguntas que hay que hacer antes de firmar

  1. «¿Cuánto pago el mes 13?» La mayoría de las ofertas de empresa llevan descuento de 3, 12 o 24 meses. El precio que importa es el de después, y tiene que estar por escrito.
  2. «¿Qué permanencia tengo y cuánto me cuesta salir?» En contratos de empresa las permanencias suelen ser más largas —24 meses no es raro— y la penalización más alta. Pídelo en cifras, no en «un pequeño importe».
  3. «¿En cuánto tiempo me reparáis una avería?» Si la respuesta no es un número de horas, no hay compromiso.

Preguntas que nos hacen siempre

¿Puedo contratar una tarifa de empresa siendo autónomo?

Sí. Basta con tu NIF y estar dado de alta en la actividad. No hace falta ser sociedad.

¿Puedo conservar mi número fijo si cambio de operador?

Sí, igual que el móvil, y el plazo máximo es de un día laborable. El fijo se conserva mientras no cambies de provincia.

¿Las tarifas de empresa son siempre más caras?

Suelen serlo una vez pones el IVA, pero no siempre: hay ofertas de captación para negocios bastante agresivas. Lo que casi nunca compensa es contratar como empresa «por si acaso», sin usar ninguna de las ventajas.

¿Qué hago si llevo días sin línea y no me resuelven?

Reclama por escrito al operador y guarda el número de incidencia. Si en un mes no tienes una respuesta satisfactoria, puedes acudir a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones, también siendo autónomo o microempresa.

¿Merece la pena la fibra dedicada para una pyme?

Solo si el negocio se para cuando se para internet, o si subes mucho volumen de datos. Para la mayoría de negocios pequeños es pagar de más por algo que no van a notar.

¿Puedo deducirme la factura del móvil?

Si esa línea se usa solo para el negocio, sí. En la práctica, la forma de demostrarlo es tener una línea personal aparte. Consúltalo con tu asesor.

Y si prefieres que lo miremos nosotros

Comparar diez operadores con sus tarifas de empresa, sus descuentos temporales y sus letras pequeñas lleva un rato largo. Nosotros lo hacemos gratis: mándanos tu última factura —puedes tapar lo que quieras— y en 24 horas laborables te decimos si te compensa cambiar, cuánto ahorrarías y con quién.

Y si tu tarifa actual ya es buena, te lo diremos también. Nos paga la compañía con la que acabas contratando, no tú, y por eso nos podemos permitir decirte que te quedes donde estás. Si quieres verlo por tu cuenta primero, tienes la página de empresas y el comparador, con el filtro de empresa activado.

Fuentes: Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (Ministerio para la Transformación Digital) — derechos del usuario, interrupciones del servicio y condiciones de admisión de reclamaciones; Ley 11/2022, de 28 de junio, General de Telecomunicaciones; artículo 29 de la Ley del IRPF sobre elementos patrimoniales afectos; recomendación de la Comisión Europea 2003/361/CE para la definición de microempresa. Este artículo es información general y no sustituye al asesoramiento fiscal ni al análisis de tu contrato concreto.

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