Miramos tu factura con lupa, te decimos exactamente dónde estás pagando de más y comparamos entre varias comercializadoras. Si no puedes ahorrar, también te lo decimos.
Un asesor energético es quien mira tu contrato de luz o de gas desde tu lado de la mesa. No trabaja para una compañía concreta: analiza lo que consumes de verdad, revisa si lo que tienes contratado encaja con ello y compara lo que pagas con lo que ofrece el mercado.
La diferencia con un comercial es sencilla: un comercial tiene un producto que colocar. Un asesor puede llegar a la conclusión de que ya tienes una buena tarifa y decírtelo. Nosotros trabajamos con Repsol, Iberdrola, Endesa, Naturgy y Gana, y eso es precisamente lo que nos permite recomendarte la que mejor te encaja en vez de la única que tenemos.
En energía no somos comercializadora. No vendemos luz ni gas: comparamos, te explicamos qué sale mejor y gestionamos el cambio. El contrato de suministro lo firmas siempre con la comercializadora que elijas, en sus condiciones.
La mayoría de la gente compara solo el precio del kilovatio. El ahorro real casi nunca está ahí: está en lo que hay alrededor.
Nos hemos encontrado muchas veces con gente que no quiere mandar su factura por miedo a acabar en una lista de llamadas. Es un miedo razonable, así que lo resolvemos de raíz.
A ti, nada. El estudio es gratuito y sin compromiso. Nosotros cobramos de la comercializadora si finalmente contratas con ella, igual que una agencia de viajes. Por eso trabajamos con varias: si dependiéramos de una sola, nuestro interés y el tuyo no coincidirían.
Un comparador te da un listado a partir de cuatro datos que rellenas tú, normalmente estimados. Nosotros partimos de tu factura real, que es donde están el consumo por periodos, los excesos de potencia y las penalizaciones que un formulario no recoge. Y después hay alguien a quien preguntarle qué significa cada línea.
Depende del punto de partida, y desconfía de quien te dé una cifra antes de ver tu factura. En contratos antiguos con potencia mal ajustada el margen suele ser considerable; en contratos recientes y bien negociados, a veces no hay nada que rascar. Por eso el estudio es gratis: hasta que no lo miramos, no lo sabemos ni nosotros.
No. Cambiar de comercializadora es un trámite administrativo: la electricidad sigue llegando por el mismo cable y la distribuidora de tu zona sigue siendo la misma. No viene nadie a tu casa, no se toca el contador y no hay ningún corte. Lo único que cambia es quién te emite la factura.
Sí. Funciona igual que con la luz: miramos el tramo de consumo en el que estás, el término fijo y el precio, y comparamos. Si tienes luz y gas, mándanos las dos facturas y lo estudiamos junto, que a veces la mejor combinación no es tenerlo todo en la misma compañía.
No, en toda España. El proceso es íntegramente a distancia: nos mandas la factura por WhatsApp o por el formulario, la estudiamos y te llamamos. Estamos en Don Benito, pero para este servicio la distancia da igual.
Mándanos una foto de tus facturas y en 24 horas lo sabes. Gratis, sin compromiso y estés donde estés.